La Guía Completa al Cuidado de tu Reloj
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No, ese aguacaero que sobrevivió tu Citizen no cuenta, ni tampoco la nadada épica que diste con tu G-Shock. Déjanos explicarte cómo limpiarlo tu reloj de verdad.
Empecemos con el gran debate: ¿con o sin jabón?
Para el pulso de metal o plástico, sí: el jabón es tu aliado.
Pero la caja… es otra historia. Muchos detergentes contienen químicos que dañan las juntas de goma, y con el tiempo, podrían comprometer la resistencia al agua de tu reloj. (Sí, esta es también la razón por la que no deberías ducharte con tu reloj). 🚿
Okay, ahora sí vamos al grano: Los pasos.
Para la caja
- Toma una toallita húmeda y limpia cuidadosamente cada rincón.
- Si queda suciedad, envuelve un palillo en el borde de la toallita y suavemente frota las áreas problemáticas.
- Dale una pasadita con una toalla de microfibra que absorba cualquier humedad.
Para el pulso
- de Metal o Plástico
- Remójalo unos minutos en agua tibia con jabón
- Con un cepillo de dientes nuevo, limpia suavemente los eslabones y el cierre.
- Enjuaga con agua tibia y deja secar completamente
- de Cuero
- Limpia con un paño ligeramente húmedo o con productos específicos para cuero.
-
Recuerda:
- Evitar el contacto con el agua.
- Dejar que el pulso respire. Cuando te acuerdes, quítate el reloj por la noche para que pueda secarse
Extra tip:
Si notas humedad bajo el cristal o un mal funcionamiento después de limpiarlo, tráelo a Relojín. ¡Nuestro equipo sabrá devolverle el brillo y precisión que merece!👇